Querido sr x,
le recuerdo que, en los intermedios de aquella película de corazones rotos típica de antena 3 domingos tarde, usted me prometió, mientras contaba los dedos de mis pies, que los enredos no iban a ser solo en mi cabello. me habló usted de ombligos, de lenguas y sonrisas dominadas por la complicidad y la seguridad de [y por qué no?] un vodka 'ontherocks'. que hasta en el alcohol se desmarca y es sólo por ese empeño suyo de llevar la contraria,de llevarme la contraria, y es sólo por eso que me pone azúcar en el café cuando sabe que no endulzo ni las verdades que le suelto en pleno vuelo, que me deja las botellas con un dedo de zumo por las mañanas, que me cambia la emisora del coche en cuanto me despisto, que usa mi cepillo de dientes sin dentrífico [puagh] y que, sin embargo, hace el mejor tazón de leche del mundo antes de ir a dormir.
prometió que la letras no iban a ser un problema, y yo me reí en su boca. me lo re-prometió, y me re-reí de nuevo en sus ojos.
y sucedió.
[ que las miradas nos pierden y el olfato nos encuentra, la imposibilidad de distancia corporal no une la mental.
no es que no te quiera. es que no eres tú. ]
